Mientras mi madre y yo lo cocinábamos, hablámos de todo un poco. Después de un rato nos sentamos a la mesa los tres, esto es, nosotras y mi padrastro y bendijimos los alimentos.
Y luego nos servimos y saboriamos cada bocado del tenedor ¡mira qué rico! Mientras yo pensaba ¡qué bueno es compartir la cena
Doy gracias a dios por darme un hogar y por ayudarnos a salir adelante a pesar de las dificultades de la vida.
Cuando llegó el flan con nata, recordé una vez que cenabamos en el puerto de Valencia con la vista al mar mediterranio.
De pronto me vino a la mente la imagen querida de mi padre y mis hermanos, que estan lejos en otro país. Y es que mi
A pesar de que a los de Ecuador no los veo desde hace un año, tengo la tranquilidad de contar con el amor de mi padre y mi madre y su conyuge.
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