Rosa entre espinas
Nací el 29 de marzo de 1996 en Buenaventura (Colombia), mi nombre completo es Luisa Maria Mosquera Rodríguez, mi madre se llama Damarys Rodriguez y mi padre Hugo Alberto Mosquera, aunque todos le llaman "Comandante" porque hace un tiempo fue comandante de la marina.
Soy fruto del mestizaje porque mi padre es de la costa y de piel morena y mi madre es del valle y de piel blanca. Además mis tatarabuelos son canadienses.
En el año 2000 fui por primera vez a la escuela María Teresa de Calcuta en Buenaventura, Colombia. Dos años mas tarde ingrese en el colegio Rafael Delgado Salguero. En este colegio pasé la vergüenza mas grande de mi vida. En clase de informática teníamos sillas giratorias y sin respaldo. Como yo era muy inquieta me divertía a menudo dando vueltas, pero aquel día me caí de espaldas con tan mala suerte que la falda de mi uniforme se me subió hasta la cabeza y se me vieron las bragas .
Para ocultar mi enrojecimiento me empecé a reír junto con mis compañeros, cuando, en realidad, quería desaparecer.
Aprecio mucho a una profesora de nombre Valle, del colegio Trafalgar. Es y sigue siendo una de mis favoritas, aunque ya no me de clases de matemáticas, siento una gran admiración hacia ella porque sabía explicar, nos atendía, nos escuchaba, y resolvía las dudas de nosotros, los alumnos. Además hizo que me gustasen las matemáticas.
Guardo una foto que es muy importante para mi porque están mis dos hermanitos, Edwin David que tiene cuatro años y Melany de año y medio que viven en Colombia y siento mucha añoranza por ellos. Cuando los echo de menos miro su imagen durante largo rato y me produce mucha ternura.
En el mismo cajón de mi mesita conservo también una de mis camisetas favoritas porque tiene los colores de la bandera de la palabra Colombia y el escudo de armas lleno de curiosos símbolos y además porque me la regaló mi abuelo.
En realidad todo lo que me gusta practicar casi nunca lo disfruto por problemas familiares. Me encanta trotar, montar bici, patinar y juegos como los de la clase deporte. La sensación que siento es tan buena porque me hace sentir feliz, libre, me relaja, y lo mejor, me pone en forma.
Por encima de todo prefiero bailar bachata, samba, street dance, etc.
Aunque son ritmos muy sensuales no significan libertinaje. Para mi el baile es un arte y bailo sola en mi casa porque la sensación que siento es extraordinaria porque me desahogo y me siento libre.
Con mis compañeros soy alegre, ruidosa, comunicativa, soy el alma de la fiesta. En clase soy respetuosa, no del todo responable y atenta. Con mi mejor amiga soy alegre, sincera, soy yo misma. Con un chico que me atrae soy simpatica, tímida, sensible y me pongo echa un flan. Con mi padre suelo ser discreta, distante y callada. Con mi madre soy cariñosa cercana y me siento segura.
No lo entiendo ¡todo debería encajar en una sola pieza!
¿Y QUIEN SOY YO? A veces, desfilan por mi cabeza los calificativos que los adultos suelen utilizar para describirme:"es una malagradecida", "es la que manda ", " es muy juiciosa"," es una malgeniada", "es una resabiada".
En realidad todo lo que me gusta practicar casi nunca lo disfruto por problemas familiares. Me encanta trotar, montar bici, patinar y juegos como los de la clase deporte. La sensación que siento es tan buena porque me hace sentir feliz, libre, me relaja, y lo mejor, me pone en forma.
Por encima de todo prefiero bailar bachata, samba, street dance, etc.
Aunque son ritmos muy sensuales no significan libertinaje. Para mi el baile es un arte y bailo sola en mi casa porque la sensación que siento es extraordinaria porque me desahogo y me siento libre.
Con mis compañeros soy alegre, ruidosa, comunicativa, soy el alma de la fiesta. En clase soy respetuosa, no del todo responable y atenta. Con mi mejor amiga soy alegre, sincera, soy yo misma. Con un chico que me atrae soy simpatica, tímida, sensible y me pongo echa un flan. Con mi padre suelo ser discreta, distante y callada. Con mi madre soy cariñosa cercana y me siento segura.
No lo entiendo ¡todo debería encajar en una sola pieza!
¿Y QUIEN SOY YO? A veces, desfilan por mi cabeza los calificativos que los adultos suelen utilizar para describirme:"es una malagradecida", "es la que manda ", " es muy juiciosa"," es una malgeniada", "es una resabiada".
En verdad, juiciosa, sí que soy, pero en cuanto a lo demás no entienden mi etapa de adolescencia y que apenas estoy descubriendo como soy pero en realidad casi no me conocen .
No sé cómo será mi futuro pero si que me gustaría comprobar qué he conseguido, dentro de quince años, de mis deseos actuales. Por eso he decidido escribirme una carta a mi misma que no abriré hasta que cumpla esa edad. He aquí la carta:
Queridísima y encantadora Luisa:
Cuando leas esta carta ya habrán pasado 15 años y espero que no hayas cambiado tu forma de ser porque no lo habrás necesitado ya que, ahora, yo me llevo bien con todas las personas que me rodean porque la compañía agradable y la buena fe alimentan mi corazón.
También espero que hayas conservado tu buen estado físico y que estés bien de salud.
Ojalas hayas conseguido lo que soñamos, un buen trabajo en hosteleria y turismo y viajar por todo el mundo con nuestros hermanitos Edwin David y Melany y con nuestra madre.
Por fin tienes 30 años me imagino que estarás feliz y orgullosa de ser libre y de haber dejado definitivamente atrás algunos malos momentos.
Así que te deseo y te aconsejo que bailes sin parar que es lo que más nos encanta.
Luisa










